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viernes, 14 de agosto de 2015

La comunicación no verbal o entender el lenguaje del cuerpo

La diferencia entre las palabras de una persona y nuestra comprensión de lo que dice, procede de la comunicación no verbal o lenguaje corporal, el cual mediante el conocimiento de las señales del cuerpo, resulta más fácil entender y comunicarse eficazmente con otras personas.
Las expresiones faciales, los movimientos o los gestos pueden ser más o menos sutiles en cada persona y la forma de hablar, andar o sentarnos dice algo acerca de nosotros, y de lo que estamos sintiendo, que se puede reflejar al exterior; incluso hay momentos en los que enviamos mensajes contradictorios: decimos una cosa pero nuestro lenguaje corporal revela algo diferente.

 El lenguaje no verbal afectará la forma en que actuamos y reaccionamos ante los demás, y ante nosotros mismos.

SEÑALES DE CONFIANZA EN OTRAS PERSONAS

Al observar a otras personas, se pueden identificar algunos signos y señales que delatan si se sienten seguros o no; para ello debes de buscar los siguientes signos de confianza:
– El contacto con los ojos debe de ser directo y mostrando una cara sonriente.
– La postura debe de ser de pie y con los hombros hacia atrás.
– Los gestos con las manos y los brazos deben de seguir a sus palabras.
– El discurso debe de ser lento y claro y el tono de voz debe de ser moderado.

SEÑALES DE DEFENSA EN OTRAS PERSONAS

Algunos de los signos comunes de los cuales la persona que está hablando puede estar a la defensiva son:
– Los ojos de tu interlocutor mantienen contigo poco contacto o están abatidos.
– Apenas muestra expresiones faciales.
– Los gestos de las manos o brazos gestos son pequeños y se realizan cerca de su cuerpo

– El cuerpo está físicamente lejos de ti.
– Los brazos están cruzados delante del cuerpo


Si sabes recoger estas señales, se puede cambiar lo que dice o cómo lo dice para ayudar a la otra persona a estar más a gusto y más receptivo con lo que está diciendo, y si eres tú el que se siente a la defensiva, puedes tratar de controlar tu propio lenguaje corporal, para asegurarte de que los mensajes que estás transmitiendo te muestran abierto y receptivo al tema que se trata.
SEÑALES DE QUE LA OTRA PERSONA MIENTE
Si eres capaz de decir si una persona está mintiendo o no, te situará en una buena posición. Algunos de los signos y señales de que una persona está mintiendo incluyen los siguientes:
Ojos que mantienen poco o ningún contacto con tus ojos, o incluso puede haber movimientos rápidos de los mismos.
La mano o los dedos se colocan frente de la boca al hablar.
Físicamente su cuerpo está colocado lejos de ti y puede existir gestos inusuales.
Respiración acelerada.
Cambios del color del cutis, como cara o cuello enrojecidos.
Aumento de la transpiración.

Cambios en la voz, en el tono; puede tartamudear y carraspear.

martes, 12 de mayo de 2015

¿Por qué se contagian los bostezos?

Los científicos han determinado que la gente bosteza más cuando lo hacen sus seres más queridos. Existen conjeturas acerca de la relación entre contagio y empatía. Pero por primera vez, los científicos han observado y estudiado con detenimiento este fenómeno. Los resultados obtenidos durante el experimento mostraron que el ritmo del contagio de los bostezos es mayor en primer lugar con parientes, en segundo lugar con amigos, conocidos y por último desconocidos. Los hallazgos sugieren que el bostezo es una forma de solidarizarse con las personas que experimentan una sensación, que en este caso, se suele relacionar con estrés, ansiedad, aburrimiento o fatiga.

¿Por qué bostezamos?
El coautor del estudio, Ivan Norsica del Museo de Historia Natural de la Universidad de Pisa, Italia, explica que se trata de un mecanismo para compartir las emociones. El contagio de un bostezo refleja las emociones de ambas personas.
Cuanto más fuerte es el vínculo, más bostezos
Norscia y la coautora del estudio Elisabetta Papalagi, del Instituto de ciencias cognitivas y tecnologías de Roma, estuvieron un año recopilando datos conductuales de más de cien personas adultas de diferentes nacionalidades.
Las observaciones se realizaron en diversos escenarios (en trenes o durante comidas) en Italia y Madagascar.Los científicos recopilaron distintas variables, tales como las relaciones de los sujetos entre sí, los países de origen, géneros y estilos de bostezo (bostezar con la boca abierta o bostezos más contraídos).
El equipo desarrolló un modelo estadístico basado en sus datos y comprobó que efectos de cada variable influían en el contagio de bostezos.
En el estudio, publicado en el diario PLoS ONE, el vínculo social resultó ser un predictor de respuesta al bostezo de otra persona.
Según Andrew Gallup, biólogo de la Universidad de Princeton, la empatía puede estar relacionada con el contagio de bostezos entre humanos.
Cuando bostezamos, ¿prestamos atención?
Sin embargo, Gallup señaló un pequeño vacío en los nuevos resultados. Gallup propone que tal vez simplemente nos fijamos más en nuestros seres queridos, por eso nos percatamos más de los bostezos en amigos y familiares que en desconocidos.
Gallup confiesa “No pretendo desacreditar los resultados. Solo propongo considerar esta teoría”.
Gallup plantea elaborar un experimento para salir de dudas. El experimento consistiría en enseñar a los sujetos videos de personas que tengan diferente relación con los otros estudiandos, y obligar a que presten la misma atención a cada individuo del video por igual.
Norsica opina respecto al experimento de Gallup, que es muy difícil obligar a alguien a prestar atención simplemente diciéndoselo. Controlar la atención de las personas ajenas no es fácil.
El por qué, sigue siendo un misterio.
La empatía como respuesta sigue siendo una razón poco clara.
A nivel evolutivo, el contagio de bostezos es un fenómeno relativamente nuevo en humanos, chimpancés y babuinos. Sin embargo los bostezos espontáneos existen desde hace más de 200 millones de años.